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El mercado del libro físico español registra 20 millones de euros de pérdidas en dos semanas.

Publicado el 14 de Abril de 2020

Mucho se habla del impacto del estado de alarma decretado en España en el sector del libro y de manera especial en el de las librerías. Las editoriales, grandes y pequeñas se ingenian nuevas formas de darle apoyo a los establecimientos. Los libreros, obligados a cerrar se reparten entre los que han estado sirviendo a domicilio y los que han paralizado totalmente su actividad. Sin embargo, ¿cuál es el efecto real del confinamiento en España sobre las ventas físicas de libros? Con los datos que Nielsen Bookscan nos ofrece en exclusiva podemos constatar la gravedad del asunto y también analizar cuáles son las prioridades de los españoles en cuanto al consumo de libros en físico.

2020 no había comenzado de manera boyante en el sector, registrando el mes de enero (excluida la primera semana del año, marcada por la festividad de los Reyes Magos) un descenso respecto a 2019 en la venta de libros físicos mediante los canales tradicionales, librerías independientes, cadenas de librerías, grandes almacenes y supermercados (en todos los casos tanto en ventas en tienda como en ventas online). Sin embargo, febrero, especialmente la última semana con un incremento de 6,36% del valor de ventas y 5,39% en el número de ejemplares parecía indicar una ligera recuperación que permitiría hablar de un año más, otro complicado, pero que podría terminar con números positivos. No obstante, la semana del 9 al 15 de marzo el coronavirus irrumpió en el devenir del mercado del libro en España, desde el jueves 12 de marzo existe un cierre de emergencia de muchos establecimientos que se vio agravado la siguiente semana con la declaración del estado de alarma y el inicio de la cuarentena estatal.

El impacto en las ventas del libro físico en esa primera semana de cuarentena marcará el rumbo de las cifras del sector a final de año. Según los datos que Nielsen Bookscan nos ofrece podemos notar una disminución importante en la semana del 9 al 15 de marzo con respecto a la semana anterior y aún más fuerte (27, 08%) si lo comparamos con el mismo periodo de 2019, en el que las ventas de libros volvían a crecer, sin embargo es en la semana 12 en la que todo se desploma, ¿pero cuánto?

¿A cuánto ascienden las pérdidas de las ventas de libros físicos?

Las cifras no engañan, la semana del 16 a 22 de marzo las ventas de ejemplares se redujeron en 80,44% con respecto a la semana anterior, que ya registraba pérdidas. Este porcentaje se traduce en 570.994 ejemplares menos vendidos y en un descenso de las ventas en más de ocho millones de euros (8.190.595,08 euros), lo que representa una pérdida económica de 84%. Al igual que con el cierre parcial, esta caída es aún mayor si la comparamos con el mismo periodo del año anterior en el que las ventas rondaban los 12 millones y medio de euros, es decir, una reducción de 10.861.580 € en una semana. Esta semana, además se ve penalizada con la interrupción de una fecha muy propicia para la venta de libros como regalo, tal como es el 19 de marzo, día del padre.

Sería oportuno preguntarse si esta es la consecuencia lógica del cierre de los puntos físicos de venta de libros o si, por el contrario, la caída podría ser aún peor. Para ello resulta interesante comparar la semana 12 con la semana 13 (última semana de la que disponemos datos). La comparativa nos deja muchas pistas para evaluar posibles escenarios.

En primer lugar las ventas recuperan algo de fuerza, se puede constatar un crecimiento intersemanal de 3,28% en cuanto al número de títulos y de 5,91% de la facturación. Ligeros brotes verdes a los que debiéramos agarrarnos en estos tiempos difíciles, pero además resulta interesante ver como también la bibliodiversidad se recupera un poco. Si la primera semana del estado de alarma el número de ISBNs diferentes que fueron vendidos se redujo en casi 52%, en esta última semana de estudio aumenta 12.67%.

¿Cuáles libros se venden durante la cuarentena?

Todos los géneros han sufrido un importante descenso de sus ventas, pero resulta muy interesante observar cómo con el confinamiento, por primera vez en el año, los libros dirigidos al público infantil y juvenil son el sector con más peso en el mercado de ventas físicas en España.

Durante la primera semana del estado de alarma, los libros preescolares y los libros ilustrados fueron el subgénero más vendido en número de ejemplares, representando 22,5% del total de las ventas de la semana. La anterior, con el cierre de los colegios ya anunciado y puesto en marcha en varias comunidades autónomas, las ventas de este subgénero representaba 13,20% del total.

A esta importante cifra habría que sumarle las ventas de libros de ficción infantil y juvenil (12,37%), los libros de textos escolares, las guías de estudio (3,77%) y la no ficción infantil y juvenil (2,82%). Por lo que podemos decir que, el libro destinado a niños y jóvenes suponía 41,50% del volumen de ventas. Este tipo de libros, más baratos que otros géneros hacían que el precio medio de las ventas se situara en 11,22 €.

Aparecen en la lista de libros más vendidos de la primera semana del estado de alarma en la quinta posición: El cole en casa (Todolibro, 2016), los cuadernos de preescritura y escritura de Rubio en la octava y duodécima posición o los libros de educación infantil, también de Rubio Ediciones Técnicas, ocupando 6 de los 15 primeros lugares (incluyendo el sexto y el noveno). La semana anterior, únicamente Problemas Rubio, número 1 aparecía en la lista global.

Parece claro que ante la obligación de quedarnos en casa los españoles consideramos más importante tener entretenidos a los pequeños de la casa, practicar actividades que no hagan que la pérdida de clases se note o que experimentemos mucho tiempo de ocio. En términos de peso, es notorio en el total de volúmenes vendidos de editoriales como SM un aumento de 1,52%, Susaeta (1,21%) o Panini (1,38%).

¿Qué podemos esperar?

Resulta más que importante ver como no solo se frena la caída en la segunda semana de cierre de emergencia, sino que además, como decíamos antes, observamos un ligero aumento del volumen de ventas (3,28%), una cifra incluso mayor en la facturación (5,91%) y sobre todo, algo muy interesante, el regreso a una cierta normalidad en cuanto a la diversidad de títulos vendidos. Los libros destinados al público infantil y juvenil representan 39,89%, sosteniéndose como el primer género gracias al empuje, no de los libros preescolares e ilustrados, cuyas ventas caen 7,89%, sino por el crecimiento de la sección de ficción infantil y juvenil (5,91% intersemanal).

Estos datos parecen indicar que los españoles hemos comprendido que no se trata de cómo entretener a los niños durante una corta temporada y que, de una manera u otra tenemos que intentar normalizar al máximo la situación que nos ha tocado vivir y eso conlleva ocio dentro del hogar que se puede combatir con lectura. Pese a que no disponemos de los datos de la venta de ebooks y aunque todo parece indicar que ha aumentado la práctica de lecturas en este formato durante estas semanas, no cabe esperar un cambio en la tendencia en cuanto a la compra se refiere. En el último informe del sector editorial español publicado por la Federación de Gremios de Editores de España podíamos comprobar cómo la recuperación del sector, durante el año 2018 venía de la mano del libro en papel. Es más, la facturación del libro electrónico representaba 5% de la facturación total de libros y además se había reducido en 0,1% respecto al año anterior. Lo que sí es necesario preguntarse es si la disponibilidad gratuita de un gran número de títulos afectará o ralentizará la recuperación del mercado del libro, si habrá servido para atraer lectores o para reducir las ventas.

Lo que está claro es que aunque las ventas recuperen los valores semanales del año pasado, las pérdidas acumuladas durante esta semanas serán difícilmente compensables.

Fuente:

publishnews.es